Caes...
Sientes como el cuerpo golpea estrepitosamente contra la superficie del agua seguido de un descenso en la temperatura, quisieras flotar más los brazos no responden, las piernas solo pesan y comienza el viaje hacia el fondo.
El recorrido no va ni a la mitad cuando el aire comienza a faltarte y el último pedazo de cordura te abandona, gritas desesperado... pero no escuchas nada, unas burbujas se llevan los gritos elevando tu soplo enjaulado a donde quisieras estar...mientras tú continuas descendiendo y la luz se va difuminando.
Entonces al fin tus piernas tocan fondo y tu mente te pide que luches para al menos quedar de pie, la sensación de mareo ante la falta de oxígeno te embarga mientras el peso del mar presiona desde todas direcciones, en tu garganta la sangre se mezcla con la sal, el sabor un tanto parecido pero las texturas son completamente diferentes... tus pulmones comienzan a colapsar y por increíble que parezca el pánico se va evaporando.
Tus ojos se acostumbran a la poca luz que en el fondo hay, aun la visón no es muy buena debido a toda la arena que has hecho moverse a tu llegada, no puedes mas que esperar a que el final llegue, pero no llega...
No llega muy a pesar de tener un mar sobre ti, la sangre ah salido en suficientes cantidades y el aire en tus pulmones hace un rato se despidió con los gritos encapsulados, continuas de pie y en el fondo la silueta danzante se acerca.
Observas como lentamente va cobrando forma de mujer y al acercarse lo suficiente comienza a dar giros y saltos, tan armónicos con el ambiente que la arena debajo de sus pies apenas revolotea, quedas embelesado por su danza y aunque el cansancio es demasiado, tratar de no parpadear para no perderte ningún movimiento es lo primordial de tus actos.
Ella fluye a voluntad con el mar y tú sientes como tu cuerpo retoma el control sobre si mismo, aún eres torpe pero tus extremidades se comienzan a mover y ahora te encuentras ante una gran encrucijada... quedarte a terminar de ver el espectáculo o luchar para salir del océano...
Irónicamente descubres que aunque tu cansancio es fatal nunca te haz sentido tan vivo como en aquel fondo de mar... decides quedarte y en cuanto tu convicción es absoluta la boca para de sangrar y te sientes mas liviano que antes de caer, ahora te comienzas a mover y tus pasos a pesar de ser firmes no levantan tanta arena, la presión del agua solo te ayuda a notar que cada movimiento que haces es una serie compleja de la cual no habías tomado conciencia.
Entonces la dama de azul cesa su danza y te mira como esperando a que logres llegar hasta donde ella se encuentra para que te dirija algunas palabras, el agobio es peor a cada paso pero sabes que cualquier cosa que en este momento hagas sobrepasará la lógica tradicional... por fin te encuentras a no mas de dos pasos de distancia.
Pero ella no dice nada, espera a que seas el primero en hablar, sientes desfallecer así que evitas lo que sería una presentación típica y en su lugar pronuncias algo que vienes maquinando desde el primer paso, pero hasta este momento que la tienes de frente y la observas detalladamente es que decides darle un significado.

Sientes como el cuerpo golpea estrepitosamente contra la superficie del agua seguido de un descenso en la temperatura, quisieras flotar más los brazos no responden, las piernas solo pesan y comienza el viaje hacia el fondo.
El recorrido no va ni a la mitad cuando el aire comienza a faltarte y el último pedazo de cordura te abandona, gritas desesperado... pero no escuchas nada, unas burbujas se llevan los gritos elevando tu soplo enjaulado a donde quisieras estar...mientras tú continuas descendiendo y la luz se va difuminando.
Entonces al fin tus piernas tocan fondo y tu mente te pide que luches para al menos quedar de pie, la sensación de mareo ante la falta de oxígeno te embarga mientras el peso del mar presiona desde todas direcciones, en tu garganta la sangre se mezcla con la sal, el sabor un tanto parecido pero las texturas son completamente diferentes... tus pulmones comienzan a colapsar y por increíble que parezca el pánico se va evaporando.
Tus ojos se acostumbran a la poca luz que en el fondo hay, aun la visón no es muy buena debido a toda la arena que has hecho moverse a tu llegada, no puedes mas que esperar a que el final llegue, pero no llega...
No llega muy a pesar de tener un mar sobre ti, la sangre ah salido en suficientes cantidades y el aire en tus pulmones hace un rato se despidió con los gritos encapsulados, continuas de pie y en el fondo la silueta danzante se acerca.
Observas como lentamente va cobrando forma de mujer y al acercarse lo suficiente comienza a dar giros y saltos, tan armónicos con el ambiente que la arena debajo de sus pies apenas revolotea, quedas embelesado por su danza y aunque el cansancio es demasiado, tratar de no parpadear para no perderte ningún movimiento es lo primordial de tus actos.
Ella fluye a voluntad con el mar y tú sientes como tu cuerpo retoma el control sobre si mismo, aún eres torpe pero tus extremidades se comienzan a mover y ahora te encuentras ante una gran encrucijada... quedarte a terminar de ver el espectáculo o luchar para salir del océano...
Irónicamente descubres que aunque tu cansancio es fatal nunca te haz sentido tan vivo como en aquel fondo de mar... decides quedarte y en cuanto tu convicción es absoluta la boca para de sangrar y te sientes mas liviano que antes de caer, ahora te comienzas a mover y tus pasos a pesar de ser firmes no levantan tanta arena, la presión del agua solo te ayuda a notar que cada movimiento que haces es una serie compleja de la cual no habías tomado conciencia.
Y en tu mente una afirmación encuentras..."a esto sabe la libertad"
Entonces la dama de azul cesa su danza y te mira como esperando a que logres llegar hasta donde ella se encuentra para que te dirija algunas palabras, el agobio es peor a cada paso pero sabes que cualquier cosa que en este momento hagas sobrepasará la lógica tradicional... por fin te encuentras a no mas de dos pasos de distancia.
Jamás dos pasos te parecieron una distancia tan abrumadora,
aguardas en completo silencio...
aguardas en completo silencio...
Pero ella no dice nada, espera a que seas el primero en hablar, sientes desfallecer así que evitas lo que sería una presentación típica y en su lugar pronuncias algo que vienes maquinando desde el primer paso, pero hasta este momento que la tienes de frente y la observas detalladamente es que decides darle un significado.
Un paso más...
"Un gran despertar requiere un largo y constante sueño"

.:Ya no importa en donde te encuentras sino lo que haces:.
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