5/3/10

Levedad...

Por un momento el único sonido que existe en la habitación es el del viento que mece las persianas, el pequeño chasquido que nace al golpeteo contra la pared; hipnótico ostinato que logra sientas pesadez en los párpados... el sueño araña las paredes de la caja.

Una sensación de ligereza te embarga, por un instante la experiencia posee tintes reconfortantes, es como si dejaras el recipiente que te contiene y escaparas cual humo... pero esto mismo torna las cosas en angustia, intentas regresar más no puedes, simplemente te desprendes, comienzas a sentir miedo pero no logras nada.

Desde el exterior un ruido comienza a tomar fuerza, la sensación de desprendimiento finaliza... los ruidos te parecen una marcha, reaccionas y te cruza el pensamiento que ya es de madrugada; incertidumbre es la palabra... solo sientes el viento que ahora resopla a manera que las persianas se mueven bruscamente.

Pero de alguna manera consigues dormir...

El sol comienza a salir y los sueños se van fantasear con la realidad; así es en esta caja... te levantas para regresar a las responsabilidades y saborear los instantes por los que vale la pena, así prosigue el día... tu visión se impregna del concepto sinestesia, prosigues con tu andar con algunos planes que no haz logrado realizar; y te cuestionas el por que es mejor estar varado frente a unos barrotes mirando la vida transcurrir que dirigirte a casa... pero termina por no importar mucho.

Aletargado, tan solo sientes como el viento rompe contra el cuerpo: miras sesgadamente a las personas que curiosas te miran, para deleite propio inventas historias sobre lo que estarán pensando... pero no logras crear alguna que llame tu atención, por lo cual te entregas totalmente al viento.

Nuevamente la ligereza se apodera de tu ser, más esta vez no te desprendes... estas totalmente consiente que ese recipiente eres tú, bajo tus pies el piso se agita, quizá el temor es mayor que la noche anterior... pero quizá la ligereza se deba a que frente a esos barrotes te haz librado de una carga que no es tuya... solo quizá.

Pero si existe una certeza en medio de este laberinto, es que después de todo ese plan no concretado tan solo se ah modificado...


Pues en la ventisca que cruza mientras observo las vías, si... allí estuviste TU.

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