La tarde va cayendo mientras dos en la habitación se hallan; Ella de pie, frente a las persianas abiertas, observando como el sol se va escondiendo tras los viejos edificios... Él por su parte yace recostado en el piso junto el sillón rojo, ambos parecen estáticos como si se tratase de una fotografía que nadie más pudiese observar, entonces Ella impulsa al tiempo a seguir su andar, pues sonríe ante el cambio de matices con que los rayos del sol se despiden.
Èl torna fijamente los ojos sobre esa sonrisa de beneplácito... un pensamiento se apodera de su mente y después de elaborar un poco la idea se incorpora , abandona el suelo y hace compañía a la que esta junto la ventana, sin cruzar miradas comienza su hablar en tono casual:
-Sabes... acabo de recordar una pregunta que hace algunos ayeres haz hecho.
"¿Ahhh si... de que se trata?".
-Alguna vez preguntaste si había algo que durase para siempre y en ese entonces me sentí decepcionado al no lograr evocar ejemplo alguno... pero hace un momento, mientras admirabas al cielo mutar en sus colores, tu sonrisa se dejo asomar y entre tus labios ese algo encontré.
"Podrías explicarte mejor que no encuentro la relación entre una y otra cosa".
-Verás, es algo que nació contigo... lo primero que hiciste al nacer fue inhalar aire para llorar declarando al mundo que una vida nueva aquí comenzaba, algo instintivo; más con el paso del tiempo aprendiste a sentir, a llorar cuando la tristeza aqueja, a sonreír cuando tu corazón se alegra, a entrecerrar los ojos escrutando aquello que te hace dudar, cada una de tus sensaciones fluye desde tu interior y queda plasmada en tu cuerpo.
Cambiamos tanto al transcurrir los años, desde nuestra manera de percibir el mundo, las cosas que nos agradan o desagradan.... el fiel comprobante del andar del reloj es nuestro cuerpo que poco a poco se desgasta.
Pero en medio de tantos recordatorios por parte de Chronos hay algo que se mantiene intacto, claro muchas cosas dejan o comienzan a ser de tu agrado, al envejecer las facciones del rostro se van transformando... pero tu reacción ante lo que te gusta, lo que te da miedo, lo que te molesta, aquello que causa nostalgias, placer, dolor, esperanza, pasión y el amplio espectro de sensaciones queda intacto, pues tus ojos lo reflejan y ellos no cambian, tus manos y tus gestos fieles compañeros del sentir son.
Quizá en ello radique una de las maravillas de esta vida, las situaciones en que nos vemos enfrascados a cada día hacen fluir nuestras sensaciones, puede ser el motivo por cual la vida tiene tantos matices... para poder equipararse a las sensaciones que dentro de cada uno yacen, la propia vida fungiendo como leños de una inextinguible hoguera de sentimientos... En esto existe la verdadera belleza, la que no se desgasta ante el andar del reloj.
Por que el cuerpo termina por ser polvo y al cerrar por ultima vez los ojos las expresiones se congelan... pero creo que donde el alma va le acompañan nuestras sensaciones y prendados de la eternidad quedamos.
Nuestro desafío al tiempo...
Dicho esto, ¿como negar que conozco algo que dure para siempre si lo tengo frente de mi, a pesar de que los rayos del sol de este día se han extinguido, aún puedo observar tus ojos brillar.... como negar lo eterno cuando te observo?

1 comentario:
Usted es letal... y solo puedo decir LE AMO!... (espere un ataque koala)
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