26/9/09

El Hombre Asfaltado

Dentro de las miles de historias que esta ciudad resguarda se encuentra la de un par de hermanos, el menor como un niño promedio gustaba de salir a jugar hasta tarde con los demás niños de la cuadra, en la escuela no le iba tan mal pero no era de su total agrado, nada que lograse ser interesante para contar una historia como la que estamos comenzando.

Uno de los deleites del menor era acompañar a su hermano cuando este tenia que hacer lo que a el le parecían viajes larguísimos, así sucede cuando uno es pequeño... el ir al otro lado de la ciudad es toda una experiencia.

Fue en uno de estos viajes cuando ocurrió...

Años después lo describiría con una exactitud abrumadora, el motivo del viaje la entrega de un joistick para juegos de PC, el nombre del destinatario Norma, compañera de escuela del mayor.

Las cosas sin mucha novedad durante el comienzo del trayecto, un bus que les llevara a la estación de metro más cercana, una primera línea, sin embargo en el transborde hacia Universidad algo fuera de lo común para las 5 PM... en el vagón no había nadie más, subieron sin ningún reparo, sin ningún comentario y el silencio como único testigo durante los dos minutos que demora un tren en llegar a la próxima estación.

A la siguiente estación subiría un individuo de unos 40 años, tes morena, camisa a cuadros en tonos azules con blanco y jeans manchados, realmente hubiese pasado desapercibido entre una multitud, pero no ese día... decidió postrarse en un asiento individual frente a los otros dos, fue cuando los ojos del menor le jugaron una mala treta.

Aquel hombre había perdido su rostro humano habitual, fue como si acabara de salir de un incendio y su piel quedara totalmente quemada, piel al rojo vivo, cuarteada y con ámpulas recién reventadas; el menor no pudo hacer nada más que gritar de la impresión lo que hizo que el individuo girara la cabeza hacia su persona, el pequeño quedó momentáneamente paralizado cuando aquel hombre soltó una sonrisa que acentuó aquellas heridas.

El tiempo que tardó en tren en llegar a la siguiente estación fue eterno, pero en cuanto llegaron a pesar de ser mas pequeño que su hermano logró tomarlo del brazo y forzarlo a salir de aquel vagón más no pudo evitar buscar una última vez ese rostro... para aumentar su consternación el individuo nuevamente poseía una cara normal.

El mayor no busco ninguna explicación del por que de sus reacciones, dejaron pasar un tren más y hasta un tercero reanudaron su viaje, pero el menor ya no prestó demasiada atención al recorrido.

Para su desgracia ese encuentro tan solo fue el primero de algunos otros más, por ese entonces muchas cosas cambiaron, los demás niños de la cuadra se mudaron uno por uno y así finalizaron las noches de juegos, en casa las cosas también cambiaron, algunas para bien otras para mal, los viajes con su hermano carecían de interés y comenzó a evadir los lugares concurridos.

Inició su propia búsqueda para explicar aquellos encuentros, pero no se atrevía a contarlo a nadie... sabía que simplemente lo tacharían de mentiroso a hasta de loco.

Cada que pensaba en aquello encontraba varias respuestas que no le satisfacían, al parecer su nuevo comportamiento llamó la atención de su hermano mayor y esto originó una charla donde encontraría la base para su respuesta, le comentó que no estaba loco que alguna ocasión le toco divisar a uno de estos seres cuando estaban juntos, inmediatamente lo relaciono con el encuentro en el metro y no le sonó a mentira, ya que el nunca hizo ninguna pregunta sobre su comportamiento ni del grito.

El mayor los había denominado como "los descarnados" le dijo que eran los que aguardaban las tragedias y su piel llegaba a mostrarse así cuando el pesimismo les invadía, que los observadores notaban como es que sus miedos, desesperanzas y odios les iban carcomiendo de adentro hacia afuera, que estrictamente hablando seguían siendo personas vivas ya que aún respiraban y corría sangre por sus venas... pero que ya no tenían ningún propósito que justificara su existencia mas que el ser "los descarnados".

Esto fue lo que cambió la manera en que el menor percibiera a los "descarnados"... realmente sintió pena por ellos, gente que se levanta por la mañana para llevar una rutina solo por que en su mente se ah metido la idea de que lo tiene que hacer por obligación y no encuentra ningún motivo más, figuras destinadas a repetir una tragedia día con día, entonces decidió que un nombre más adecuado sería llamar a uno de estos entes como "el hombre asfaltado".

Estas es una de tantas historias que existen baja la bruma gris que cubre esta ciudad... la lucha un hermano menor por el cual han pasado los años, pero que aún trata de emprender el vuelo sobre esa bruma y sigue temiendo para no convertirse en un Hombre Asfaltado.



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