Me encuentro en el hall de un viejo teatro de la ciudad, el motivo... afuera llueve de una manera que pareciera el comienzo de un nuevo diluvio, aparentemente la función comenzará hasta dentro de unas horas, por lo que no hay mucha gente.
Sentado sobre una de las bancas que ahí se encuentran espero que la lluvia mitigue un poco su fuerza, observo a las personas que también han entrado buscando un buen refugió de la tormenta, pero ninguno despierta mi interés, comienzo a leer el libro que acabo de comprar, un sujeto al que le calculo ya pasa de 60 años entra al recinto, ah sido víctima de la lluvia, pero eso no le impide sentarse a mi lado.
Lo miro con cierta molestia ya que aún cae agua de sus ropas y cabellos, más no pienso moverme de mi lugar aunque me moje... si aveces puedo ser demasiado testarudo. Pero para rematar dirige su cabeza hacia mi, supongo que dirá una obviedad tal como "esta lloviendo muy fuerte"... pero su comentario logra ser más irritante.
Sentado sobre una de las bancas que ahí se encuentran espero que la lluvia mitigue un poco su fuerza, observo a las personas que también han entrado buscando un buen refugió de la tormenta, pero ninguno despierta mi interés, comienzo a leer el libro que acabo de comprar, un sujeto al que le calculo ya pasa de 60 años entra al recinto, ah sido víctima de la lluvia, pero eso no le impide sentarse a mi lado.
Lo miro con cierta molestia ya que aún cae agua de sus ropas y cabellos, más no pienso moverme de mi lugar aunque me moje... si aveces puedo ser demasiado testarudo. Pero para rematar dirige su cabeza hacia mi, supongo que dirá una obviedad tal como "esta lloviendo muy fuerte"... pero su comentario logra ser más irritante.
"Esa mirada que acabas de dar cuando me senté a tu lado bien podría ser parte del perfil de una persona a las que yo estudiaba"
Lo admito, me molestó pero logró que me interesara en su charla, por lo cuál pregunte: "¿Y que clase de personas es las que usted estudiaba, era acaso usted un tipo de Psicólogo?" El rió y me dijo que era criminalista, se encargaba del estudio del lenguaje esquirla y los truhanes que lo usaban. Esto último me hizo caer totalmente en su trampa y cerré mi libro para entender de lo que hablaba, complacido ante mi reacción de su maletín saco unas hojas con lo que parecía un reporte, entonces dijo:
"Es algo complicado y parece que esta lluvia tardará un rato, así que creo podrás entender mejor si te muestro el reporte que logré después de largo estudio de uno de ellos... uno de los casos más peculiares que vi"
Se colocó sus gafas y comenzó a leer...
A corta edad descubre que podría dañar físicamente a otro sin poner todo su empeño en el acto, cosa que le preocupa de sobremanera, se pregunta que pasara el día que deliberadamente se proponga dañar a alguien.
Así es que pasan los días y lo mayores de su tribu se empeñan en que mejore sus habilidades en batalla, pero al ser mejor peleando solo logra desear no tener que usar este recurso, más sus características hacen que los demás en el clan busquen "vencerlo"... esta en su naturaleza.
Pero llega el punto en que no soporta más y reacciona ante la violencia, para su desgracia comprueba que sus capacidades van más allá del promedio y que ah tenido éxito tratando de dañar... ahora más que nunca evita cualquier afrenta y se vuelve implosivo.
Pasa algún tiempo y pareciera que funciona, no es molestado y su cabeza se dedica a la búsqueda de conocimiento, su curiosidad aumenta y se pregunta el por que de muchas cosas, descubre la fuerza de las palabras y pareciera que todo va bien, pero de nuevo comienzan a buscarle como enemigo.
Ahora es implosivo y decide no luchar, considera mejor pasar por alto algunas batallas pues no les encuentra sentido, encuentra un enemigo en todo aquel que intente cruzar la línea sagrada que imaginariamente ah trazado, una carga se comienza a almacenar sobre sus hombros...es el precio a pagar por no querer ser como los que le rodean.
Entonces lo que pende de sus hombros busca como escapar y encuentra la fuga en el siguiente que topa buscando batalla, esta vez no lucha a golpes como se espera; no, de su boca salen vocablos enérgicos y mucho más hirientes que cualquier golpe que pueda asestar, para su sorpresa el enemigo queda consternado y se limita a dar media vuelta.
Ah descubierto las palabras esquirla... aquellas que emanan de su boca en pequeños fragmentos que se incrustan cual granada sobre el pecho y mente de aquel a quien se les dirijan.
Se enseña a utilizar esta arma como medio para defenderse ante cualquier ataque, aún la fuerza con que son proyectadas no es letal, pero basta para que muchos no intenten regresar... la coraza que tiene la facultad de atacar.
A estas instancias ya es conocido por la habilidad que posee y los que gustan de demostrar su "superioridad" siente la necesidad de probar que ellos son más perspicaces, una coraza ya no le es suficiente para no salir herido y edifica unas cuantas más, pero gracias a estos encuentros su habilidad hacia con las palabras esquirlas se torna más eficaz, ahora utiliza su capacidad de observar el entorno para que con los datos obtenidos las palabras escarben más hondo, ya sabe que ni siquiera requiere gritar... que sus palabras con voz calma tienen un efecto mas atemorizante.
Pero no olvidemos que también es humano y requiere de la buena compañía, sin embargo al considerar a todos como enemigos, tiende a ahuyentar a las personas... es cuando deja de ver un enemigo en cualquiera que cruza su camino, deja de temer por salir lastimado y así es como potenciales adversarios dejan de serlo y caminan junto a el.
De nuevo confía en ciertas personas y su visión se amplia, siente deleite al compartir ideales y generar puntos de vista diferente a los que podría haber llegado estando solo. Desde esta etapa considera que hay que saber elegir las batallas y enemigos con las que se han de librar.
Encuentra a alguien con la misma habilidad en el uso de palabras esquirlas, siente empatía ante la historia que ella tiene que contar, para ese entonces sus palabras podían dejar fuera de combate a muchos y es entonces cuando sucede algo que nunca antes había contemplado... sabía el daño que estas causaban, pero no había visto su efecto a largo plazo, mucho menos en alguien a quien el quería.
La lucha que desencadeno esto fue un intercambio de tajantes palabras donde ambos salían dañados, pero el temor de perder a esa persona era lo que no le permitía soltarle por completo... el dilema del erizo, después de todo era joven y falto de experiencia para no cometer tan atroz error. (Que distinto le fue leer la idea de Schopenhauer a vivirlo).
Después de eso deja un tanto de lado este tipo de palabras, quedan reservadas para la llegada de un auténtico némesis, pero este no se deja ver por ningún lado, por lo cual comienza a caminar distancias más largas con la esperanza de un día aparezca.
¿Por que tomarse la molestia de seguir sufriendo? ya te lo estarás preguntando, muy simple...
¿Qué es de aquel que no usa la habilidad que le ah llevado tanto tiempo desarrollar?
Pues le quedan dos opciones... desgastarse entre el olvido y hastío ó encontrar otro propósito con el cual pasar sus días.
Cuando se cansa de buscar al rival perfecto ya ah analizado que esto tendría vertientes que lo dejarían peor, podría quedar fuera de combate como inconscientemente deseaba ó vencer y de nuevo quedar sin propósito.
Decide guardar sus palabras al grado que sus esquirlas se tornan de otro tipo, queda tan callado hacia el mundo que pereciera que de su boca solo brotan esquirlas mas del tipo de fragmentos de un cristal roto... a este grado requiere comunicarse, para evitar que sus palabras resurjan aprende nuevos lenguajes ya que uno no le basta, para su fortuna en ellos encuentra nuevas sensaciones que le parecen más reconfortantes.
Estoy demasiado inmerso en la historia y quiero saber que es lo que sucedió después, pero el es inflexible y dice que es tiempo de partir... insisto de nuevo, pero la respuesta aunque no es del todo favorable, deja entrever una verdad que me parece increíble...
"Basta muchacho, te conté todo esto por que tu mirada me recordó a la que una vez fuera mía... pero si me sigues molestando tendré que despertar una habilidad que hace mucho no uso"
Abrió la puerta del teatro, alzó la cabeza al cielo y continuó con su camino, por mi parte haré lo mismo.

Lo admito, me molestó pero logró que me interesara en su charla, por lo cuál pregunte: "¿Y que clase de personas es las que usted estudiaba, era acaso usted un tipo de Psicólogo?" El rió y me dijo que era criminalista, se encargaba del estudio del lenguaje esquirla y los truhanes que lo usaban. Esto último me hizo caer totalmente en su trampa y cerré mi libro para entender de lo que hablaba, complacido ante mi reacción de su maletín saco unas hojas con lo que parecía un reporte, entonces dijo:
"Es algo complicado y parece que esta lluvia tardará un rato, así que creo podrás entender mejor si te muestro el reporte que logré después de largo estudio de uno de ellos... uno de los casos más peculiares que vi"
Se colocó sus gafas y comenzó a leer...
A corta edad descubre que podría dañar físicamente a otro sin poner todo su empeño en el acto, cosa que le preocupa de sobremanera, se pregunta que pasara el día que deliberadamente se proponga dañar a alguien.
Así es que pasan los días y lo mayores de su tribu se empeñan en que mejore sus habilidades en batalla, pero al ser mejor peleando solo logra desear no tener que usar este recurso, más sus características hacen que los demás en el clan busquen "vencerlo"... esta en su naturaleza.
Pero llega el punto en que no soporta más y reacciona ante la violencia, para su desgracia comprueba que sus capacidades van más allá del promedio y que ah tenido éxito tratando de dañar... ahora más que nunca evita cualquier afrenta y se vuelve implosivo.
Pasa algún tiempo y pareciera que funciona, no es molestado y su cabeza se dedica a la búsqueda de conocimiento, su curiosidad aumenta y se pregunta el por que de muchas cosas, descubre la fuerza de las palabras y pareciera que todo va bien, pero de nuevo comienzan a buscarle como enemigo.
Ahora es implosivo y decide no luchar, considera mejor pasar por alto algunas batallas pues no les encuentra sentido, encuentra un enemigo en todo aquel que intente cruzar la línea sagrada que imaginariamente ah trazado, una carga se comienza a almacenar sobre sus hombros...es el precio a pagar por no querer ser como los que le rodean.
Entonces lo que pende de sus hombros busca como escapar y encuentra la fuga en el siguiente que topa buscando batalla, esta vez no lucha a golpes como se espera; no, de su boca salen vocablos enérgicos y mucho más hirientes que cualquier golpe que pueda asestar, para su sorpresa el enemigo queda consternado y se limita a dar media vuelta.
Ah descubierto las palabras esquirla... aquellas que emanan de su boca en pequeños fragmentos que se incrustan cual granada sobre el pecho y mente de aquel a quien se les dirijan.
Se enseña a utilizar esta arma como medio para defenderse ante cualquier ataque, aún la fuerza con que son proyectadas no es letal, pero basta para que muchos no intenten regresar... la coraza que tiene la facultad de atacar.
A estas instancias ya es conocido por la habilidad que posee y los que gustan de demostrar su "superioridad" siente la necesidad de probar que ellos son más perspicaces, una coraza ya no le es suficiente para no salir herido y edifica unas cuantas más, pero gracias a estos encuentros su habilidad hacia con las palabras esquirlas se torna más eficaz, ahora utiliza su capacidad de observar el entorno para que con los datos obtenidos las palabras escarben más hondo, ya sabe que ni siquiera requiere gritar... que sus palabras con voz calma tienen un efecto mas atemorizante.
Pero no olvidemos que también es humano y requiere de la buena compañía, sin embargo al considerar a todos como enemigos, tiende a ahuyentar a las personas... es cuando deja de ver un enemigo en cualquiera que cruza su camino, deja de temer por salir lastimado y así es como potenciales adversarios dejan de serlo y caminan junto a el.
De nuevo confía en ciertas personas y su visión se amplia, siente deleite al compartir ideales y generar puntos de vista diferente a los que podría haber llegado estando solo. Desde esta etapa considera que hay que saber elegir las batallas y enemigos con las que se han de librar.
Encuentra a alguien con la misma habilidad en el uso de palabras esquirlas, siente empatía ante la historia que ella tiene que contar, para ese entonces sus palabras podían dejar fuera de combate a muchos y es entonces cuando sucede algo que nunca antes había contemplado... sabía el daño que estas causaban, pero no había visto su efecto a largo plazo, mucho menos en alguien a quien el quería.
La lucha que desencadeno esto fue un intercambio de tajantes palabras donde ambos salían dañados, pero el temor de perder a esa persona era lo que no le permitía soltarle por completo... el dilema del erizo, después de todo era joven y falto de experiencia para no cometer tan atroz error. (Que distinto le fue leer la idea de Schopenhauer a vivirlo).
Después de eso deja un tanto de lado este tipo de palabras, quedan reservadas para la llegada de un auténtico némesis, pero este no se deja ver por ningún lado, por lo cual comienza a caminar distancias más largas con la esperanza de un día aparezca.
¿Por que tomarse la molestia de seguir sufriendo? ya te lo estarás preguntando, muy simple...
¿Qué es de aquel que no usa la habilidad que le ah llevado tanto tiempo desarrollar?
Pues le quedan dos opciones... desgastarse entre el olvido y hastío ó encontrar otro propósito con el cual pasar sus días.
Cuando se cansa de buscar al rival perfecto ya ah analizado que esto tendría vertientes que lo dejarían peor, podría quedar fuera de combate como inconscientemente deseaba ó vencer y de nuevo quedar sin propósito.
Decide guardar sus palabras al grado que sus esquirlas se tornan de otro tipo, queda tan callado hacia el mundo que pereciera que de su boca solo brotan esquirlas mas del tipo de fragmentos de un cristal roto... a este grado requiere comunicarse, para evitar que sus palabras resurjan aprende nuevos lenguajes ya que uno no le basta, para su fortuna en ellos encuentra nuevas sensaciones que le parecen más reconfortantes.
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"Bien parece que la lluvia a cesado, es hora de que me retire"
Estoy demasiado inmerso en la historia y quiero saber que es lo que sucedió después, pero el es inflexible y dice que es tiempo de partir... insisto de nuevo, pero la respuesta aunque no es del todo favorable, deja entrever una verdad que me parece increíble...
"Basta muchacho, te conté todo esto por que tu mirada me recordó a la que una vez fuera mía... pero si me sigues molestando tendré que despertar una habilidad que hace mucho no uso"
Abrió la puerta del teatro, alzó la cabeza al cielo y continuó con su camino, por mi parte haré lo mismo.

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