29/10/09

Más que imagenes

Habían transcurrido 3 días y aún no lograba asimilar que su mejor amigo estaba muerto, simplemente todo este asunto le parecía una mala broma, era imposible que haya muerto en un choque cuanto de jóvenes habían tentado en múltiples e innecesarias veces al destino logrando salir airosos... pero no más.

Aguarda que llegue la hora para que el autobús lo lleve al lugar del que tantas veces escucho mencionar por la boca de su camarada, donde el bosque y el mar se unen; sus manos sostienen el recuerdo que le queda mientras su mente repasa una y otra vez las palabras de la madre de Fausto:

"Estoy segura que mi hijo desearía que tu conserves esto", al tiempo que extendía las manos para entregarle la inseparable cámara de Fausto, esa con la que tantos fragmentos de viajes quedaron atrapados, la visión de un hombre.

Por el altavoz se escucha un casi inteligible llamado para que los pasajeros aborden el autobús, comienza el viaje y el sigue aletargado en sus pensamientos, puede ver como poco a poco el paisaje urbano se va desvaneciendo y cambia por campos multicolor... por su cabeza pasa el momento después del funeral cuando a solas, en su casa revisaba la cámara.

Con tan solo recordar el momento en el que descubrió un rollo sobre el carrete se le formaba un nudo en el estómago, tuvieron que pasar 3 días para que se animara de una vez por todas a revelarlo, se dirigió al cuarto oscuro y pudo observar las imágenes en ese tono rojizo...ese era el recuerdo que sostenía sobre sus manos, las últimas fotografías de Fausto.

Muy a pesar de haber sido un viaje largo, para el, tiempo se convirtió en una palabra irrelevante, solo cuando piso tierra logró sentir el cansancio que irónicamente se produce por no moverse... más no se entretuvo mucho, fue como si el tiempo hubiera comenzado a correr nuevamente, así que comenzó a preguntar como es que podía llegar a aquel lugar, realmente lo estaba buscando a ciegas, solo citando las referencias que alguna vez escucho en narraciones.

Pasaban de las 5 de la tarde cuando por fin alguien le aseguro que iba por buen camino, que su objetivo se encontraba a unos 20 minutos si seguía cuesta arriba sobre el monte, hasta ese entonces no tenía conciencia del por que realizar todo este viaje, tan solo después de revelar las fotografías comenzó a empacar, se había dejado llevar por un impulso, prosiguió con su andar.

Al estar en la cima se admiraba todo aquel paisaje, de pronto tuvo un presentimiento que le decia que el estar allí no era totalmente un impulso, era más bien como si el lugar lo estuviese llamando, como si el movimiento de los árboles y las olas rompiendo contra la costa le hubiesen gritado y sobre el monte tuvo el presentimiento de ya haber estado en ese lugar, como si las narraciones de Fausto fueran tan claras que efectivamente lo habían transportado hasta ese instante.

Y entonces creyó entender el por que lo familiar del paisaje, rápidamente se quitó la mochila de viaje y comenzó a buscar frenéticamente dentro de ella hasta que por fin las encontró, al hojear las fotografías descubrió que una era exactamente la vista que tenía de frente... el bosque que finalizaba en mar.

Se dispuso a comparar todas las fotografías con el entorno, todas eran idénticas... situación que lo asustó, hasta las nubes se encontraban situadas en el mismo lugar y con la misma posición.

Sintió un mareo terrible y decidió sentarse bajo el resguardo de un árbol gigantesco, su malestar era tal que sus ojos le mostraban un paisaje borroso, tardó un tiempo en recobrar la compostura, de hecho no terminaba de reponerse cuando escucho unos pasos que se acercaban...

El otro individuo se detuvo a unos pasos de donde el se encontraba, cuando sus miradas se cruzaron nuestro aventurero se quedó sin aliento, cosa bastante razonable si te topas de frente con alguien a quién hace un par de días y kilómetros dejaste en un ataúd... Fausto frente a sus ojos.

Tranquilamente llegó y se sentó al lado de su amigo, su miedo hacía que no lograra mascullar ni una sola palabra, no sabía ni que pensar, así que Fausto fue el que comenzó a hablar:

"Por fin haz llegado, ah pasado ya algún tiempo desde que pise estas tierras deseando poder compartir mi visión con otra persona...este es el instante que quedó congelado en mi memoria, las fotografías son la muestra de lo que digo"

-¿Entonces esto no es mas que una alucinación? logró decir un tanto mas calmo

"No... este momento realmente pasó y fue tan intenso que el deseo de ser compartido es lo que hace que puedas estar en este instante congelado, por otra parte tu deseo de volver a encontrarnos ah completado el cuadro"

Escuchaba atento lo que el le tenía que decir al tiempo que alzaba una fotografía que mostraba el atardecer, seguía impresionado de la exactitud, como si aquel pedazo de cielo hubiese sido arrancado y colocado sobre papel.

Siguieron sentados por un tiempo más, el sol del atardecer no caía, se encontraba pasmado en el firmamento mientras ellos recordaban sus viejas andanzas...

Fausto se levantó y dijo que ya era hora de que el tiempo siguiera su flujo habitual, sin más se incorporó para perderse entre el bosque... por su parte su amigo se quedó sentado bajo el árbol, sabiendo que no regresaría, observando como por fin el Sol se refugiaba tras el mar.

Se despide de Fausto...

...pero ya nadie contesta.

24/10/09

El pasajero de madera

Cosas que llegan a pasar cuando uno viaja por la ciudad con "algo" que ocupa el espacio de una persona:

Podrías subir al autobús y algunas personas te miraran curiosas tratando de adivinar que es lo que llevas en la espalda, eso ya no te extraña y hasta cierto punto lo consideras normal.

Después buscar un lugar donde puedas sentarte y no hacer maniobras para que tu cello no se maltrate, te sientas y el viaje transcurre normal, por ahora no llevas tus grandes audífonos para desconectarte del mundo así que se filtran las charlas de los demás pasajeros entre la radio de tu celular... más nada de tu interés.

Ves como más gente va ocupando los espacios vacíos y entonces sucede algo que te dará que escribir por la noche.

Sube una chica y miras a tu alrededor, aún hay lugares donde ella puede sentarse, pero ella decide quedarse como la única persona de pie, se queda frente a ti...por tu parte decides no mover tu cello, sabes que si te pide de favor que lo retires lo harás, pero no dice nada.

Entonces pasa algo que a tus ojos es curioso, el conductor se detiene y se dirije a la parte trasera del autobús donde te encuentras, solo para decirte "oye ¿como que tu bulto estorba no?, deja sentar a la señorita"

Te sorprende que ese sea el motivo por el cual detuvo el viaje, recuerdas que fue un comentario directo y respondes "disculpe pero me parece que hay mas lugares, si la señorita no se sienta será por gusto".

Te parece cómica la expresión del conductor y dejas salir una sonrisa un tanto irónica, por su parte la chica se limita a observar el "show" como todos los otros pasajeros... pero acabas de agredir al respetable señor conductor y el no se quedará impasible.

Te da a elegir entre acomodar tu "bulto" o bajarse de sus dominios, entonces (claro con ese toque de absurda dignidad jaja) le dices que esta bien, bajaras pero si te regresa el dinero que hace un rato le diste, pero no olvidemos que esta ofendido y debido a esto se niega a devolverlo argumentando que el no lleva gente gratis... claro remata llamandote "hambreado" y como buen macho te amenaza con un "y si no te parece bajemos y lo arreglamos como hombres".

Te levantas y observas a los demás pasajeros, algunos con expresión que detona prisa para esas escenas, otros tantos esperando que su viaje sea amenizado por una tonta pelea, pero al ver tu estatura que lo rebasa por mucho, el Señor Conductor solo se limita a verte hacia arriba y sus ánimos de pelea disminuyen considerablemente... mientras la chica ahora trata de calmar los ánimos tu no te puedes quitar esa estúpida sonrisa del rostro.

Recuerdas que cada uno decide sus batallas y rápidamente llegas a la conclusión que esta ni siquiera vale la pena, dices que esta bien... bajas no sin antes disculparte con la audiencia ya que no habrá función de monos.

En lo que esperas el próximo autobús te cuestionas el por que de aquel alboroto, no le encuentras el caso y cabe la posibilidad que realmente no haya tenido ninguno, entonces subes al próximo camión que casualmente ya no tiene asientos desocupados, entonces reflexionas y claro... llevas un cello, algo con una dimensión grande, estas de acuerdo en que llega a ocupar el espacio donde podría ir una persona... pero que le vamos a hacer, tu también tienes que desplazarte por toda la ciudad y sabías que esto es una de las cosas que hay que pasar, sea cual sea el lugar y el transporte.

Pero no todo es quejas, te encuentras a unos 20 minutos de tu casa y comienza a llover, el tráfico esta insoportable y decides caminar, por supuesto antes haz colocado tu fino impermeable sobre el cello (una bolsa de plástico) que consideras es una inversión más económica que un recambio de cuerdas oxidadas.

Caminas y en la radio suenan piezas contemporáneas para 8 cellos, caminas bajo una lluvia muy fina y sientes el paso del viento... realmente te sientes feliz, el momento te recuerda que hacer esos viajes de lado a lado de la ciudad, cuidar tu instrumento como si se tratase de una persona, que todo eso solo es un pequeño esfuerzo por lo que estas haciendo y por lo que vas a lograr...


...Haz llegado a casa.



22/10/09

El yugo de Gordian

Cuenta la leyenda que en Gordian, lo que hoy en día es Anatolia y lugar cercano a donde se librò la famosa guerra de Troya; un campesino llevaba sus bueyes atados al yugo con unas cuerdas anudadas de una manera tan compleja que simplemente era imposible desatarlas.

Este hombre cumplió un augurio que hablaba sobre el futuro rey de Frigia, decía que  el nuevo Rey aparecería por la puerta del Este acompañado de un cuervo, el cual se postraría sobre su carro, según las tradiciones del lugar... aquel que lograra desatar el nudo gordiano podría conquistar Oriente.

En el 333 a.C. cuando Alejandro Magno se dirigía a conquistar el Imperio Persa tras cruzar el Helesponto, conquistó Frigia... entró por la puerta Este y se enfrentó al reto de desatar el nudo. Después de meditarlo un poco, solucionó el dilema cortando el nudo con su espada.

Esa noche hubo una tormenta de rayos, que según el mismo Alejandro, simbolizaba que Zeus estaba de acuerdo con su resolución y dijo "es lo mismo cortarlo que desatarlo"

Efectivamente después de eso Alejandro Magno conquistó Oriente.


Esto es solo una muestra de como el pensamiento lateral de Alejandro de Macedonia lo convirtió en el Magno de la historia.

Hoy una charla totalmente diferente me hizo recordar la leyenda, hablamos de lazos fabricados con otra esencia distinta al yugo de Gordian, más gruesos y fuertes, otro tipo de esperanza, más simplemente me recordó el hecho arriba escrito.

Que cuando tenemos un problema que hace que nuestra existencia se vea anudada entre el dilema, es por que estamos dando un enfoque cerrado ya que seguimos un patrón natural, nos sentimos encerrados por que solo hayamos respuestas obvias que se estancan y parece no habrá respuesta.

Pero si logramos romper el patrón de pensamiento y nos liberamos dejando detrás el imposible; seguramente encontraremos una idea sumamente creativa y hasta innovadora que nos de la fuerza y logremos cortar el nudo para entonces seguir adelante... pero con la certeza que un futuro nudo núnca jamás será un obstáculo infranqueable. 






Nuevamente me veo agradeciendote... 
... por que estas son las cosas que vale recordar.

12/10/09

Nadie ah roto mis cables

Hace unos días que encontré mis cables rotos y muy bien escondidos en el auto, allí debajo del asiento del conductor, como para variar se me hacia tarde no le presté demasiada atención al hecho, tan solo los dejé en casa y emprendí camino.

Pero esta vez el recorrido fue distinto en lugar de alguna canción de mi elección se escuchaba el ruido producto de un grupo de jóvenes, los gritos y charlas que para nada me interesaban, esto mezclado con al ruido de un motor viejo forzado, el ruido de los camiones al pasar.


Normalmente me pierdo entre canciones, pensamientos o si hay oportunidad también con un libro, son las maneras que eh descubierto para no sentir la vida tan cotidiana, los trayectos tan pesados, pero esta vez fue distinto...

Para el que me conozca siquiera un poco seguramente me recordara con ese par de audífonos sobre la cabeza mientras dos metros de cable enroscado buscaban esconderse en algún bolsillo, melómano al fin y al cabo.

Con ellos se podría practicar en el bajo o guitarra hasta altas horas de la madrugada sin que nadie se molestara por el ruido, de regreso a casa pregunte si alguno sabía lo que le había ocurrido a los audífonos, pero como es costumbre Nadie fue el inculpado.

Este fin de semana se ah instalado una feria a unas calles de aquí y el sonido de la música que me desagrada hace vibrar el marco de las ventanas.

Nadie ah roto los audífonos y el insomne quiere salir corriendo por la ventana, podría sonar tonto que considere toda una tragedia que Nadie los haya roto, pero tal parece que para mi ya habían dejado de ser solo un aparato y formaban parte de lo que soy... ahora tendré que conseguir otros.

Mientras escribo esto comienzo a pensar si habrá refacciones de mí o si acaso bastaría con comprar otro... así que antes de que termine totalmente desviado del tema lo dejo por la paz ja!

Al menos pude escuchar en ellos lo tracendental que buscaba

11/10/09

Más de trenes...

Después de tanto tiempo te eh visto subir unas estaciones antes del lugar donde tenía que bajar, situación que no esperaba...mucho menos por que yo aún te imaginaba en el lejano Londres.

A pesar de todo nos reconocimos al instante, aunque tú no lo creas me dio mucho gusto verte, lastima que la sensación no haya sido recíproca y lo peor de todo es que ni buscando en la memoria puedo descifrar el motivo por el cual liberaste esos gritos cargados de rabia, prometiendo que me demostrarías que tan lejos van tus capacidades sobre el escenario y que me pisotearías como músico.

Irónicamente sobre tu mano derecha cargabas "el príncipe de Maquiavelo", ese libro que durante más de un mes no dejaste de comentar con gran revuelo, trato de pensar en la escena y descubro que quizá a ti te sería curioso ver un cello sobre mi espalda, no cabe duda que cambiamos, basta con mirar a cualquier dirección y darse cuenta de esto.

Sabes... estos últimos días me han sido pesados y la parte que reservo para cuando de verdad me siento herido quiere salir a flote, por un instante pensé en contestarte de una manera cortante e hiriente sin embargo algo me contuvo, me contuve por que estoy convencido que te volveré a encontrar, por que tienes todo para que un gran escenario sea tuyo... por mi parte me tendré que esforzar más si es que pretendo encontrarte sobre el escenario y no debajo de el.

Últimamente mis deseos de practicar se habían visto un tanto menguados, pero por algunas razones este encuentro y otras situaciones me renuevan, por que ya no importa las veces que me equivoque, la perfecta ejecución ahora solo es una consecuencia y no la meta.

Que el arrastre y su fuerza me disuelvan poco a poco hasta que no se distinga donde comienza el uno y donde termina el algo... ser real.

Aunque por esta noche me llena más de alegría otro encuentro, uno que este viernes no fue producto de la casualidad sino del llamado no dicho... producto del mutuo deseo.


O eso digo yo.

10/10/09

Jorane Pelletier





Por que hay canciones que se mezclan a momentos y crean el soundtrack de nuestas vidas

1/10/09

Refugio

Todos tenemos al menos un refugio, un lugar, algo o alguien que nos libera de la rutina, para mí existió un lugar donde poder llegar a dormir tranquilamente sin que al llegar se bombardeara con preguntas, el sitio que escuchó a un grupo de amigos intentando crear música...otra forma de libertad (al menos desde estos ojos), amigos que contaban con el mismo refugio, un buen lugar...

Recuerdo el primer día, el pasillo angosto y largo, el pequeño cuadro con el cielo como único techo, las escaleras que esa primera vez parecían eternas, los cuadros con relieves de personas hechos con malla metálica, la puerta que da acceso a este lugar.

Dentro las paredes blancas en una habitación y en la otra con vestigios de un papel tapiz que resguarda las historias que allí pasamos... las risas, frustraciones, la música, confesiones, llanto, debates, borracheras y demás.

Puede sonar extraño que alguien te diga que despertaba y al abrir el refrigerador lo único que había era un reloj (quizá una manera de congelar el tiempo), que eso no importaba por que bastaba con encender la cafetera (que la vecina muy amablemente donó a la causa) la música del soundtrack de la vida y entonces sortear la ventana y sentarse sobre un macetero que a falta de plantas terminó siendo un balcón improvisado... observar la gente pasando mientras tú te encuentras frente a un árbol.

Puede que suene extraño que te cuenten que con café, música y un balcón improvisado la vida pueda ser mucho más feliz... pero así era para mí.

Las cosas han cambiado mucho en este tiempo, el primero que vivió ahí ahora se encuentra en otro lugar, las paredes tienen dibujos y ese papel tapiz ah caído por completo, ya no existe tal banda, los muebles se movieron de lugar, ya no hay un reloj congelando el tiempo y nueva gente habita el sitio, siguen siendo amigos... pero parece que ya no podré estar a solas en ese balcón... al menos no sintiendo esa tranquilidad mientras la mente divaga.

Y siendo sincero tendré que recordar que un día deje mis llaves sobre la mesa, que abandoné el sitio antes que el a mí y que estrictamente hablando no fue mi casa, pero un día sentí como se lo fuera...


.:continuamos caminando:.