Cuando más no puedo resguardar esta sensación en el pecho, el sentir despliega sus alas, toma la maleta, escala por la garganta y huye más allá de los labios, se escapa a forma de Suspiro y comienza su travesía... un andar que solo finaliza al encontrar a su Dueña.
Deambula por calles y parques observando detalladamente cada par de ojos pero no haya la mirada a dos colores, cae la noche...
Suspiro siente frío y anhela el calor de su Dueña, entonces aparecen los miedos cazadores de sueños y salen furtivos a su encuentro; le insinúan que desperdicia su tiempo, que tal mujer no existe y si existiera no le encontrará... al verlo temblar sonríen triunfantes.
Sin embargo solo tiembla de frío y recuerda cual es su cometido, deja detrás a los miedos y prosigue su andar...
Una vez decidido a completar su tarea se eleva hasta a una altura prudente para rozar las nubes, allí entre las de color blanco que surcan el cielo, un encuentro con el noble viento trae consigo fragmentos de dicha, pues el viento le cuenta que esta tarde tras visitar las copas de los árboles, con la intención de hacer caer a las pequeñas y crocantes hojas de Otoño... ah visto una joven hermosa que asomaba desde una ventana, describe una mirada a dos colores, que la expresión de su rostro le ah cautivado, que inclusive logró despeinarle un poco y al rozar su nuca el viento a quedado impregnado de ese aroma que de inmediato el Suspiro ah reconocido como el de su Dueña.
Asi es que se dirige presuroso en dirección contraria al viento, después de un rato ese aroma se va acentuando en el ambiente... sabe se encuentra cerca.
Suspiro se desdobla y entra sigilosamente por una pequeña ranura en la ventana, de pronto su Dueña abre los ojos y observa una especie de bruma compuesta de letras y colores, después de un sobresalto la curiosidad la vence y se acerca para observar más a detalle, pero ya no solo es la vista... el tacto se ve involucrado debido a que Suspiro se pasea entre las manos de ella, recorriendo lentamente desde la punta de los dedos hasta llegar al hombro, justo cuando se encuentra enmarañado entre eso cabellos sedosos y oscuros como ébano, se dirige directo al oído para decir el motivo por el cual ah deambulado atravéz de toda una ciudad.
Pequeño el susurro que desprende al oído... pero grandes las palabras que libera.
Ahora ella sabe el motivo de tal visita y en un instante más cuando Suspiro se estampe contra sus labios citará en su mente al dueño de aquel sabor... pero como acto final, un aroma sobresaldrá ante la nariz de su Dueña, entonces y solo entonces, Suspiro se alojará en aquellos pulmones intentando ser resguardado en el interior de la Hermosa joven por mucho tiempo.
Así es como algo que escapó de mi pecho termina en el tuyo...

Deambula por calles y parques observando detalladamente cada par de ojos pero no haya la mirada a dos colores, cae la noche...
Suspiro siente frío y anhela el calor de su Dueña, entonces aparecen los miedos cazadores de sueños y salen furtivos a su encuentro; le insinúan que desperdicia su tiempo, que tal mujer no existe y si existiera no le encontrará... al verlo temblar sonríen triunfantes.
Sin embargo solo tiembla de frío y recuerda cual es su cometido, deja detrás a los miedos y prosigue su andar...
Una vez decidido a completar su tarea se eleva hasta a una altura prudente para rozar las nubes, allí entre las de color blanco que surcan el cielo, un encuentro con el noble viento trae consigo fragmentos de dicha, pues el viento le cuenta que esta tarde tras visitar las copas de los árboles, con la intención de hacer caer a las pequeñas y crocantes hojas de Otoño... ah visto una joven hermosa que asomaba desde una ventana, describe una mirada a dos colores, que la expresión de su rostro le ah cautivado, que inclusive logró despeinarle un poco y al rozar su nuca el viento a quedado impregnado de ese aroma que de inmediato el Suspiro ah reconocido como el de su Dueña.
Asi es que se dirige presuroso en dirección contraria al viento, después de un rato ese aroma se va acentuando en el ambiente... sabe se encuentra cerca.
Por fín le encuentra...
Allí se encuentra ella, soñando... solo una fina capa de cristal los separa.Suspiro se desdobla y entra sigilosamente por una pequeña ranura en la ventana, de pronto su Dueña abre los ojos y observa una especie de bruma compuesta de letras y colores, después de un sobresalto la curiosidad la vence y se acerca para observar más a detalle, pero ya no solo es la vista... el tacto se ve involucrado debido a que Suspiro se pasea entre las manos de ella, recorriendo lentamente desde la punta de los dedos hasta llegar al hombro, justo cuando se encuentra enmarañado entre eso cabellos sedosos y oscuros como ébano, se dirige directo al oído para decir el motivo por el cual ah deambulado atravéz de toda una ciudad.
Pequeño el susurro que desprende al oído... pero grandes las palabras que libera.
Ahora ella sabe el motivo de tal visita y en un instante más cuando Suspiro se estampe contra sus labios citará en su mente al dueño de aquel sabor... pero como acto final, un aroma sobresaldrá ante la nariz de su Dueña, entonces y solo entonces, Suspiro se alojará en aquellos pulmones intentando ser resguardado en el interior de la Hermosa joven por mucho tiempo.
Así es como algo que escapó de mi pecho termina en el tuyo...

Así es como algo muy mio, lo que siento... se queda contigo.
1 comentario:
Y tiene la capacidad de cautivar mi atencion en mas de una forma... debo comentarle que su uso de las letras es algo por demas disfrutable. Sepa que muchos suspiros se me ha escapado del pecho para irle a visitar. Mon amour!
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