4/7/10

Reencuentro con lo desconocido

09/06/10

De vez en cuando los fantasmas del pasado regresan, suele suceder cuando menos lo esperamos... de vez en cuando les abrimos la puerta.

Te apareciste recién comenzada la tarde, me sorprende un poco que me haya costado trabajo reconocerte a primera vista, pues tu apariencia cambió bastante desde aquel día donde otro encuentro mas casual nos sentó en la misma banca después de no saber nada de ti... tus cabellos ahora son cortos y dejaron ese tono rojo con negro para darle lugar a un rubio extraño, tu vestimenta es tan casual como las personas que en otros tiempos detestabas, pero después de un vistazo más te reconozco e inevitablemente mi primera duda es el por que haz venido.

Dices que requieres hablar con alguien y solo atinaste a venir conmigo, te invito a entrar y un pensamiento pasa volando sobre mi, "me parece inherente cuantas veces desee vinieras una vez más hasta aquí a hablar conmigo", pero esto ya carece de importancia así que escucho lo que ahora tienes que decir.

Realmente me siento como un amigo al que le pides consejo, escucho y para tu sorpresa mis palabras son de aliento para con aquel con quien decidiste marchar, reitero las palabras de hace tres años "con tus acciones tomaste una decisión y dispuesta a aceptar las consecuencias tienes que estar", tu reacción me indica que al fin logras entender el significado de la frase y que también entiendes que es lo que debes de hacer... la tensión se alivia un poco y la charla gira a lo que conmigo ah acontecido; te cuento sobre algunos sucesos que me han marcado últimamente... el comenzar a tocar violonchelo, el infarto de Padre, las muertes de mi hermano y Adrián, mi partida de la banda, de estos días donde por fin piso una iglesia, por supuesto que te hablo del fragmento de cielo al que tanto debo.

Eh de suponer que mi rostro me ah delatado y con una sonrisa que siento sincera me dices "me alegro, ya era hora Angel", entonces nos encontramos recordando aquellos días que pasamos, así hasta llegar al inevitable callejón de las cosas que dolieron tanto... más orgullo y soberbia, mis corazas favoritas hoy se sienten un tanto derruidas, por eso esta vez te pido disculpas y acepto las tuyas con verdadero agrado, dicho esto me siento librado de un peso y tu procedes a regresar a tu vida, tienes que atender a tu hijo... por mi parte me preparo para ir por quien resguarda mis suspiros, pienso en todo lo que tuvo que pasar para por fin encontrarle y definitivamente se que valió la pena.

Pero antes de salir el teléfono suena y en la pantalla el número de otro fantasma se deja ver, pienso un poco en lo que diré antes de contestar... pero esa historia otro día será.

1 comentario:

seeee dijo...

un gusto volver a su blogg