19/5/09

Despedidas...

Mi naturaleza me exigía cerrar ese camino para no poder arrepentirme, una manera de "quemar las naves" asi que fui a cerrar ese ciclo, lo cual implicaba hablar con ella. Primero fui a hacer los trámites que dieron por terminada mi estancia en aquel lugar, realmente no fue cosa relevante, un firma por aqui y ahora acá...más tenía que hablar con ella por que no quería que fuese una huida, mi cabeza lo pedía.

Esperaba que terminara de dar su clase, asi que fui por un capuccino y me senté en aquel sillón donde normalmente esperaba clase, observe el reloj que nunca vi funcionar,las viejas puertas, los pianos, la trama de los dibujos del piso, las plantas que cuelgan del barandal, esas cosas que normalmente no prestas atención, supongo que era la sensación de que no iba a regresar, mientras observaba todo esto se mezclaba el sonido de una trompeta que sonaba un tanto desafinada.

Entonces se abrió la puerta y vi salir a tus alumnos, sabía que tardarías en salir por que estarías acomodando tu cello en ese estuche que tanto me gusta por que es para viaje y el simple hecho de verlo me hace soñar despierto con la idea del músico errante...entre y me viste con una cara de ya saber que es lo que diría pero aún asi te lo dije..."me han aceptado" , un breve silencio incómodo.

"Solo quería venir a despedirme y agradecer por el tiempo y la paciencia que me haz tenido"

-pues ese es mi trabajo, enseñar
"de todas maneras te lo quería agradecer"
-yo se que es incómodo decirme que te vas a estudiar a otro lado, pero no te preocupes...tienes que ir a buscar tu música y te informo que haz caído en buen lugar
"efectivamente me voy a buscar mi propia manera de expresarme y tratar de aprender lo más que pueda de esta oportunidad"

sonrió y comenzó a decirme:

-Ya te había mencionado que era una niña problema que estaba enojada y sin saber con quién, asi que hacia desastre y medio, fue cuando me metieron a clases de música y descubrí un mundo nuevo que me dio la oportunidad de saber que podía hacer algo bien, una visión que no se puede explicar, es algo que no vas a entender hasta estar detras de un cello...por eso quiero tanto a Marina.

Lo último me lo dijo al tiempo que le daba una palmada al estuche, fue hasta entonces que me confesò el nombre de su cello.

Paró un poco la charla y me dijo que salieramos a dar una vuelta, caminando me contó algunas experiencias que le ah dejado esto, tan buenas como amargas, me advirtío algunas de las cosas que van a suceder...algunas ya las había contemplado, otras no se me hubieran ocurrido, le conteste algunas dudas que tenía y recordabamos algunas anécdotas, como cuando ella no paraba de reír cuando le comente que estudiaba ingeniería...aún al recordarlo se le escapo una risita, de pronto nos detuvimos ante una casa y me dijo que ella ahí se quedaba, me miró muy seriamente y esa mirada me recordó cuando me regaña por mi postura y me baja el hombro con su arco...me dijo que no quería saber nada de mí hasta que fuese un músico "descente", que ni siquiera intentara buscarla antes de eso...y pense "hasta en eso me ayudas maestra, en no poder dar pasos hacia atrás", asi que solo le sonreí y le dije que la volvería a ver hasta entonces.


Ella tocó el timbre y se despidió, comenzé a caminar y entonces escuche un grito:
"¡pero eso si...demuestrale que yo también se enseñar!"
y eso fue lo último que me dijo.



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