Cosas que llegan a pasar cuando uno viaja por la ciudad con "algo" que ocupa el espacio de una persona:
Podrías subir al autobús y algunas personas te miraran curiosas tratando de adivinar que es lo que llevas en la espalda, eso ya no te extraña y hasta cierto punto lo consideras normal.
Después buscar un lugar donde puedas sentarte y no hacer maniobras para que tu cello no se maltrate, te sientas y el viaje transcurre normal, por ahora no llevas tus grandes audífonos para desconectarte del mundo así que se filtran las charlas de los demás pasajeros entre la radio de tu celular... más nada de tu interés.
Ves como más gente va ocupando los espacios vacíos y entonces sucede algo que te dará que escribir por la noche.
Sube una chica y miras a tu alrededor, aún hay lugares donde ella puede sentarse, pero ella decide quedarse como la única persona de pie, se queda frente a ti...por tu parte decides no mover tu cello, sabes que si te pide de favor que lo retires lo harás, pero no dice nada.
Entonces pasa algo que a tus ojos es curioso, el conductor se detiene y se dirije a la parte trasera del autobús donde te encuentras, solo para decirte "oye ¿como que tu bulto estorba no?, deja sentar a la señorita"
Te sorprende que ese sea el motivo por el cual detuvo el viaje, recuerdas que fue un comentario directo y respondes "disculpe pero me parece que hay mas lugares, si la señorita no se sienta será por gusto".
Te parece cómica la expresión del conductor y dejas salir una sonrisa un tanto irónica, por su parte la chica se limita a observar el "show" como todos los otros pasajeros... pero acabas de agredir al respetable señor conductor y el no se quedará impasible.
Te da a elegir entre acomodar tu "bulto" o bajarse de sus dominios, entonces (claro con ese toque de absurda dignidad jaja) le dices que esta bien, bajaras pero si te regresa el dinero que hace un rato le diste, pero no olvidemos que esta ofendido y debido a esto se niega a devolverlo argumentando que el no lleva gente gratis... claro remata llamandote "hambreado" y como buen macho te amenaza con un "y si no te parece bajemos y lo arreglamos como hombres".
Te levantas y observas a los demás pasajeros, algunos con expresión que detona prisa para esas escenas, otros tantos esperando que su viaje sea amenizado por una tonta pelea, pero al ver tu estatura que lo rebasa por mucho, el Señor Conductor solo se limita a verte hacia arriba y sus ánimos de pelea disminuyen considerablemente... mientras la chica ahora trata de calmar los ánimos tu no te puedes quitar esa estúpida sonrisa del rostro.
Recuerdas que cada uno decide sus batallas y rápidamente llegas a la conclusión que esta ni siquiera vale la pena, dices que esta bien... bajas no sin antes disculparte con la audiencia ya que no habrá función de monos.
En lo que esperas el próximo autobús te cuestionas el por que de aquel alboroto, no le encuentras el caso y cabe la posibilidad que realmente no haya tenido ninguno, entonces subes al próximo camión que casualmente ya no tiene asientos desocupados, entonces reflexionas y claro... llevas un cello, algo con una dimensión grande, estas de acuerdo en que llega a ocupar el espacio donde podría ir una persona... pero que le vamos a hacer, tu también tienes que desplazarte por toda la ciudad y sabías que esto es una de las cosas que hay que pasar, sea cual sea el lugar y el transporte.
Pero no todo es quejas, te encuentras a unos 20 minutos de tu casa y comienza a llover, el tráfico esta insoportable y decides caminar, por supuesto antes haz colocado tu fino impermeable sobre el cello (una bolsa de plástico) que consideras es una inversión más económica que un recambio de cuerdas oxidadas.
Caminas y en la radio suenan piezas contemporáneas para 8 cellos, caminas bajo una lluvia muy fina y sientes el paso del viento... realmente te sientes feliz, el momento te recuerda que hacer esos viajes de lado a lado de la ciudad, cuidar tu instrumento como si se tratase de una persona, que todo eso solo es un pequeño esfuerzo por lo que estas haciendo y por lo que vas a lograr...
Podrías subir al autobús y algunas personas te miraran curiosas tratando de adivinar que es lo que llevas en la espalda, eso ya no te extraña y hasta cierto punto lo consideras normal.
Después buscar un lugar donde puedas sentarte y no hacer maniobras para que tu cello no se maltrate, te sientas y el viaje transcurre normal, por ahora no llevas tus grandes audífonos para desconectarte del mundo así que se filtran las charlas de los demás pasajeros entre la radio de tu celular... más nada de tu interés.
Ves como más gente va ocupando los espacios vacíos y entonces sucede algo que te dará que escribir por la noche.
Sube una chica y miras a tu alrededor, aún hay lugares donde ella puede sentarse, pero ella decide quedarse como la única persona de pie, se queda frente a ti...por tu parte decides no mover tu cello, sabes que si te pide de favor que lo retires lo harás, pero no dice nada.
Entonces pasa algo que a tus ojos es curioso, el conductor se detiene y se dirije a la parte trasera del autobús donde te encuentras, solo para decirte "oye ¿como que tu bulto estorba no?, deja sentar a la señorita"
Te sorprende que ese sea el motivo por el cual detuvo el viaje, recuerdas que fue un comentario directo y respondes "disculpe pero me parece que hay mas lugares, si la señorita no se sienta será por gusto".
Te parece cómica la expresión del conductor y dejas salir una sonrisa un tanto irónica, por su parte la chica se limita a observar el "show" como todos los otros pasajeros... pero acabas de agredir al respetable señor conductor y el no se quedará impasible.
Te da a elegir entre acomodar tu "bulto" o bajarse de sus dominios, entonces (claro con ese toque de absurda dignidad jaja) le dices que esta bien, bajaras pero si te regresa el dinero que hace un rato le diste, pero no olvidemos que esta ofendido y debido a esto se niega a devolverlo argumentando que el no lleva gente gratis... claro remata llamandote "hambreado" y como buen macho te amenaza con un "y si no te parece bajemos y lo arreglamos como hombres".
Te levantas y observas a los demás pasajeros, algunos con expresión que detona prisa para esas escenas, otros tantos esperando que su viaje sea amenizado por una tonta pelea, pero al ver tu estatura que lo rebasa por mucho, el Señor Conductor solo se limita a verte hacia arriba y sus ánimos de pelea disminuyen considerablemente... mientras la chica ahora trata de calmar los ánimos tu no te puedes quitar esa estúpida sonrisa del rostro.
Recuerdas que cada uno decide sus batallas y rápidamente llegas a la conclusión que esta ni siquiera vale la pena, dices que esta bien... bajas no sin antes disculparte con la audiencia ya que no habrá función de monos.
En lo que esperas el próximo autobús te cuestionas el por que de aquel alboroto, no le encuentras el caso y cabe la posibilidad que realmente no haya tenido ninguno, entonces subes al próximo camión que casualmente ya no tiene asientos desocupados, entonces reflexionas y claro... llevas un cello, algo con una dimensión grande, estas de acuerdo en que llega a ocupar el espacio donde podría ir una persona... pero que le vamos a hacer, tu también tienes que desplazarte por toda la ciudad y sabías que esto es una de las cosas que hay que pasar, sea cual sea el lugar y el transporte.
Pero no todo es quejas, te encuentras a unos 20 minutos de tu casa y comienza a llover, el tráfico esta insoportable y decides caminar, por supuesto antes haz colocado tu fino impermeable sobre el cello (una bolsa de plástico) que consideras es una inversión más económica que un recambio de cuerdas oxidadas.
Caminas y en la radio suenan piezas contemporáneas para 8 cellos, caminas bajo una lluvia muy fina y sientes el paso del viento... realmente te sientes feliz, el momento te recuerda que hacer esos viajes de lado a lado de la ciudad, cuidar tu instrumento como si se tratase de una persona, que todo eso solo es un pequeño esfuerzo por lo que estas haciendo y por lo que vas a lograr...
...Haz llegado a casa.

1 comentario:
Jajajaja y van varias veces que me borra mi mensaje jajaja... pero aqui voy de nuevo.
1.- Esta mujer que escribe siempre se siente muy torpe cuando trae algo mas que una bolsa ja... como veras utilizo una "mochila" cruzada solo por el hecho de no llevar algo en la mano... asi que el verle llegar cargando un Vidar en la espalda es algo que le admiro.
2.- Me encanta su calma en medio del comun caos capitalino
3.- Mire que llamarle bulto a un Vidar es de comprenderse cuando los machos alfas atacan... seee... pero que le hacemos unos nacen para el microbus otros para las nubes...
4.- La chica en definitiva se las tendria que ver con mi varita sin embargo como le considero guapa... me quedare sin buscarle.
Y esperando que ya esta ventana no me borre mis mensajes... solo resta decir TE QUIERO
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